Martín Onti: Regreso a las bases

MADRID, España.- Juup Heynckes ha regresado al Bayern de Munich. Aunque sea hasta el final de la temporada en curso, un alemán vuelve a entrenar a un club de mentalidad radicalmente germana. Por allí tendríamos que intentar entender esta nueva etapa en la que el conjunto bávaro busca volver a los días de conquistas que precisamente, antes de "abandonar" la entidad muniquesa, el longevo Juup supo llevar al eterno campeón de la Bundesliga.

 

Quizás aquello de acoplarse a los tiempos modernos de cambios que exige el fútbol actual, probando suerte con entrenadores foráneos reconocidos que fracasaron en sus gestiones para ganar cada competición en la que participan, no haya sido la decisión más inteligente adoptada por la directiva de la Bavaria cuando incorporaron al mediático catalán Josep Guardiola, ni tampoco más tarde cuando contrataron al exitoso italiano Carlo Ancelotti.
 
Ganar el torneo local y la Copa de Alemania no es, bajo ningún concepto dentro del fútbol germano, una opción que pueda pertenecer por lógica histórica a otra institución que no sea el Bayern de Múnich. Por esta razón la Champions League se transforma así en la meta que jerarquiza a un técnico que esté a cargo de este equipo o, de lo contrario, lo sentencia irremediablemente al despido.
 
La realidad ha explotado en las narices de los directivos del Bayern, y estos han comprendido que perdieron el objetivo principal por confusión y deslumbramiento de ideas que resultaron incompatibles para un equipo alemán. Aunque Guardiola haya hablado bastante bien el idioma y Ancelotti lo balbuceara no sin sufrimientos, ninguno de ellos dos tenía el alma de un teutón, y ese fue el punto por el que ambos estrategas fracasaron en sus proyectos de tan deseada trascendencia internacional.
 
La rigidez acostumbrada de un pueblo no puede ser variada en su propio terruño. No es lo mismo entrenar germanos en Alemania, que hacerlo en el extranjero donde sí estos pueden acomodarse a un público que sabe lo que se espera de ellos. Nadie en el Real Madrid, como para poner un ejemplo conocido, le puede pedir a Toni Kroos que invente un fútbol que no siente; el cuerpo técnico ya sabe qué exigirle y el aficionado lo que recibirá de él porque, en lo suyo, es uno de los mejores del mundo.
 
Ni siquiera este Bayern de Múnich moderno, transformado en una Babilonia viviente con tantos extranjeros en su plantilla, puede admitir registros estratégicos y tácticos que no nazcan del concepto original de su juego. En ello básicamente se equivocaron Guardiola y Ancelotti y eso es algo que, por contrapartida, está en el ADN de Jupp Heynckes, quien para más rápidos y mejores resultados llega con ayudantes de su misma nacionalidad -Peter Hermann y Hermann Gerland- para garantizar al menos una idea fiel a sus orígenes.
 
El pensamiento del veterano entrenador está más claro que el significado de esta oportunidad a sus transitados 72 años. El convencimiento de que no habrá otra alternativa más que regresar a las bases que todos conocen en el país de los actuales campeones del mundo, será ahora más imperativa que nunca.
 
Martín Onti
 

Tags: